Residuos de un viaje

Va quedando lejos la última vez que anduve por ahí, últimamente mucho hermetismo es lo habitual y todo parece indicar que se prolongará... se puede viajar con la mente, pero claro que no es lo mismo, no es.
En fin... estampo estos dibujitos sacados de la libreta de viajes, dos viajando en un bar, uno viajando a mis pagos y otro pensando en un viaje astral. Cual es cual se lo dejo a usted visitante de este blog.

Con permiso, me voy a seguir en el mismo lugar.

 




Maestranza K.

El pasillo de espera estaba vacío, la butaca me parecía una isla, mientras esperaba y el preludio de la canción de las gaviotas sonaba en la intimidad, lo vi aparecer, desplegando pasos con cierta gracia de una danza eterna que se notaba sabía ejecutar de memoria.

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dibujo de la libreta de viajes. (de hace poco)


Ardor

Empaste de colores que ilustran las 543 palabras que José García invocó para este relato titulado "Ardor"


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A media mañana decidió darle importancia, llevaba horas intentando ignorarlo, pero cada vez se le volvía más y más difícil mantenerse imperturbable frente al resto del personal. Nuevamente le ardía el pecho, de la misma manera que ayer por la tarde, y varios días de la semana anterior. Y, si se remontaba en el recuerdo, como venía haciéndolo en los últimos meses cada vez con mayor insistencia. Ardía de tal manera que le impedía sostener cualquier pensamiento, cosa que, sumada a la irritación permanente de la piel lacerada por el constante roce, anulaba cualquier intento de concentración.
   Acomodó su ropa queriendo creer que de ese modo aliviaría la molestia, sabiendo de antemano que de nada serviría, como no lo había hecho en ninguna de las veces anteriores en las que se movió y removió en su incómoda silla. El problema seguiría hasta que pudiera rascarse entre los pectorales, directamente sobre la piel que imploraba por un descanso. Entonces, y sólo entonces, podría volver al trabajo. Al menos por un breve tiempo, hasta que esa presencia invisible pero constante en que se convirtiera el ardor se hiciera imposible de negar.
   Se levantó de su escritorio para dirigirse al baño exclusivo de ejecutivos quitándose, con el mismo movimiento, el saco que quedó apoyado, como por casualidad, en el respaldo de la silla. La irritación podía más que él, aún así, se esforzó para no correr con desesperación por el alfombrado pasillo. Mantener la compostura continuaba siendo una de sus prioridades, en sudor que cubría su cuerpo y la tensión que endurecía sus músculos, eran temas por completo diferentes.
   Una vez allí, solo, ajeno a las miradas inoportunas, abrió su camisa frente al espejo haciendo a un lado la corbata. Contempló su irritado pecho, la piel enrojecida con pequeñas líneas allí donde la sangre se abriera paso siguiendo el camino de sus uñas como cicatrices en formación que no se decidían sin cerrarse o continuar como heridas abiertas por un tiempo más. Humedeció sus dedos y comenzó el proceso de frotado sobre la zona lastimada sumando poco a poco más presión y velocidad, apenas percatándose del cambio cuando las uñas reemplazaron a las yemas de los dedos.
   Le desesperaba sentir tanto ardor, tanta molestia, tanto desgarro interior, como si su corazón fuera a salirse por entre las grietas que se abrían en su piel. Por suerte, por el momento, lo único que se escurría por ellas era sangre, formando pequeños caminos carmesíes hacia su estómago, amenazando con mancharle los pantalones y la camisa.
   La sangre fluía junto a los minutos que llevaba allí dentro sin que el ardor cambiara en lo más mínimo, sin aumentar en su intensidad pero tampoco sin disminuir.
   Ardía, con tanto dolor, que había dejado de pensar en volver a la oficina, al escritorio, al saco sobre su piel y continuar trabajando como si nada en la maldita computadora. Quería solamente continuar frotándose el pecho hasta entender si esa cosa dura, un poco blancuzca, un poco grisácea, que comenzaba a distinguirse entre los retazos de su piel y la sangre, sería la causa de tantas molestias.
   Necesitaba, tan sólo, tomarla entre sus dedos, sentirla en su mano, y jalar de ella, con fuerza, una vez.
   Si, una vez sería más que suficiente.

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Sombras nada más

Un dibujo mínimo, de esos que salen mientras se trabaja en otra cosa y la mente se empecina en expulsar. Viene bien para cortar un poco la ausencia.



Nuevo año, nuevo calendario.

Desde hace varios años, entre los tantos (y variados) trabajos de diseño que me tocan hacer, tengo que resolver la gráfica del calendario de Bulonera Patagónica, una gran ferretería industrial de la región.
Este año, para el del 2016, metí un dibujo alusivo al rubro en cuestión.
El calendario se imprime a gran tamaño (46 x 64 cm) en un lindo papel ilustración mate gruesito y se regala a la gente que en estos días acude al local.
Si andan por ahí, aprovechen para pasar y llevarse un ejemplar, ideal para colgar y disfrutar durante todo el año.



Arriba: detalle del dibujo / Abajo: diseño final del calendario


De manos y hombres-robots

Los manos nunca se fueron.
Estuvieron mejorando la tecnología de sus teledirectores, parece que les dio buenos resultados.
Una nueva legión de hombres-robots se alza.
¡Elena! ¡Martita!



Crónicas Dibujadas

Todo comienza y termina con el caminante, Dorkas.
Entremedio aparecen algunas conspiraciones, los hombres sensibles, los refutadores de leyendas, los tres ángeles y el protagonista.
En los rostros de determinados personajes hay intenciones de Patricio, de un joven Antonio, de Gabriel, de Karina y del infaltable Alejandro.
Se entreveran con las referencias a las Crónicas del Angel Gris, otros elementos provenientes del programa de radio La Venganza Será Terrible, ese vasto y maravilloso universo al que el querido Dolina da vida todos los días de forma minuciosa.

A continuación, el dibujo completo y algunos fragmentos más en detalle.

¡Que lo disfruten!, de ser eso posible.






VICEVERSA - Muestra de dibujantes

Este viernes 13 inauguramos muestra colectiva de dibujantes, había que elegir obras literarias argentas y dibujar algo al respecto, en mi caso tomé “Las Crónicas del Angel Gris” de Alejandro “el negro” Dolina.
Aquí un fragmento (muy fragmento) del dibujo que originalmente tiene 120 cm x 40 cm.
A los que puedan/quieran asistir, ahí los esperamos!




El día viernes 13 de Noviembre a las 20,30 hs se inaugura en Casa de la Cultura de General Roca la Muestra Colectiva “VICEVERSA, dibujos en diálogo con obras literarias argentinas”; con la participación de Gustavo Cabrera, Néstor Confalonieri, Ailín Fernández, Mariú Rayó, Guillermo Serafín y Fernando Spagnuolo, artistas que actualmente residen en nuestra ciudad.
Las obras se inspiran en la literatura, mostrando las tantas lecturas posibles y modos de abordaje: homenajeando, ilustrando o interpelando al texto, revelando un amplio espectro estético y plástico en sus producciones.
Es un encuentro del dibujo, colmado de impresiones espaciales y temporales; una invitación a reflexionar en torno a la construcción de sentido desde diversos lenguajes.



Ideal loteo

Pese a las intrigas, prepotencias, engaños y violencia del pasado, los hermanitos nórdicos llegaron a un beneficioso acuerdo y han puesto en venta la chacrita de papá. 
¡Hay...!, si los viera el tuerto... resucita y se vuelve a morir. Eso le pasa por criar cuervos...


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fragmento de dibujo.