Libreteando

La libreta de hojas blancas es parte esencial de mi equipaje cuando viajo, en las últimas salidas no fue más que un objeto llevado de gusto, de esos que vuelven de la misma forma que salieron, que no pueden dar cuenta alguna sobre la existencia del paseo.

Hace poco viajé, emprendiendo el regreso, sobre el final, las ganas de dibujar aparecieron y buscando en la mochila con la libreta me reencontré.  He aquí abajo los rastros que certifican.




3 comentarios:

José A. García dijo...

En mi caso, como no dibujo y ya cada vez escribo menos, llevo conmigo un cuadernos, pero cada vez se me ponen más amarillas las páginas y tienen menos manchas de tinta que simulan ser letras... Cuestiones de la vida, vamos a decirle. En fin, por suerte, en tu caso, apareció algo.

Suerte!

J.

serafin p g dijo...

José: parece que tuve un poco más de suerte que vos, aunque te diré que las fotos en blanco y negro que saqué disimulan el tono amarillento original.

Guillermo Altayrac dijo...

¡Muy buenos trabajos!
¡Saludos!